Muebles de mimbre y fibras vegetales.

Como muchos ya sabréis me dedico al mundo de las antigüedades, coleccionismo y la restauración. Es una profesión que me apasiona en todos y cada uno de los campos que trabajo, el trato con la gente me encanta y desde que escribo en internet pequeños trucos y consejos, me sorprende que hay gente que pasa por mi tienda y me dice: “el otro día por la noche te estuve leyendo un rato”.

 

 

Hoy quiero dedicar unas líneas a daros unos consejos sobre el mimbre y las fibras vegetales. Son piezas muy decorativas pero que no podemos descuidarlas durante mucho tiempo, necesitan que estemos un poco pendientes de ellas para conservarlas correctamente.

1-    Mantenimiento diario: Para su limpieza general, basta con pasar por el mimbre un paño humedecido en una solución de sal gorda y agua caliente (2 cucharadas por litro). Si el objeto está muy sucio, se debe utilizar detergente, que se aplica con un cepillo, para que el producto penetre mejor en la fibra trenzada. Una vez seco, y sólo si se trata de fibra vegetal sin barnizar ni pintar, se aplica un limpiador para madera que tenga componentes grasos.

2-    Limpieza en profundidad: Las máquinas de limpieza al vapor, tipo Vaporetta, son muy útiles a la hora de limpiar muebles de mimbre o fibra natural trenzada, ya que el vapor penetra fácilmente y se consigue una limpieza profunda. Si están muy sucios, conviene aplicar previamente un detergente con amoníaco utilizando un pulverizador. Una vez limpios, se deben dejar secar por completo antes de aplicar ceras o productos protectores.

3-    Reparación de muebles de fibra vegetal: Si las fibras de un mueble están despegadas o rotas, conviene volver a pegarlas lo antes posible, para evitar que toda la pieza se desarticule; si se deja que se siga deshaciendo el trenzado después será mucho más difícil de reparar o incluso imposible. Para pegar las fibras se utiliza cola blanca, que se aplica con un pincel sobre la zona despegada. Una vez pegado, debe fijarse la zona con pinzas, una prensa o cinta adhesiva. Muy importante, hasta que la cola seque bien (24 horas aproximadamente) no debe utilizarse el mueble ni ponerle peso encima.

4-    Eliminar el moho: Si las fibras vegetales están oscurecidas por la humedad o tienen manchas de moho, se frotan con un cepillo empapado en agua caliente con lejía (mezcladas al 50 por ciento). Se dejan secar por completo al sol y se les aplica a continuación un spray para muebles de madera, que evitará que la lejía reseque la fibra. Se pueden utilizar también, y con muy buenos resultados, productos fungicidas para madera que previenen la aparición de hongos. Si los muebles se mojaron con la lluvia, antes de aplicar cualquier tipo de tratamiento, se deben dejar secar completamente.

5-    Cómo recuperar el color: Los muebles y sofás de fibras vegetales sin barnizar expuestos directamente al sol acaban blanqueándose y perdiendo su color natural. Para recuperarlo, se pueden utilizar tintes naturales como la nogalina o barnices con color, que actúan además como protectores. Para que los tintes al agua penetren mejor entre las fibras, conviene utilizar un pulverizador o pistola procedente de algún producto de limpieza. Este paso es precioso, porque puedes añadir tu toque de creatividad, no tengas miedo a añadir algo de color al tinte, haz pruebas antes de aplicarlo, juega con verdes y azules suaves, verás que muebles puedes conseguir.

6-    Pintar y barnizar muebles de fibra vegetal: Lo más recomendable es utilizar una pistola o pinturas en spray, ya que penetran mejor las fibras, son más rápidos de aplicar y consigues acabados más uniformes. Si te decides por el pincel, trabaja con pinturas al agua y dilúyelas para que sean más líquidas y penetren mejor. Si se añade un buen porcentaje de agua, se obtienen tintes muy penetrantes y duraderos.

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7    Evitar crujidos: los sofás de fibras naturales emiten con frecuencia molestos crujidos, debido a que las fibras están resecas. Para evitarlo se debe impregnar por el derecho y por el revés con un aceite limpiador para maderas, preferiblemente en spray. Hay que insistir en las juntas y empalmes, donde, si el problema persiste, deberemos inyectar aceite parafinado.

8-    Mantenimiento del bambú: Se limpia frotándolo con un detergente suave, al que se le puede añadir un poco de amoníaco si está muy sucio o tiene un aspecto demasiado mate. También es muy recomendable efectuar una vez al año una limpieza profunda con una máquina de vapor. Una vez esté bien seco, se pasa un cepillo suave impregnado en aceite de linaza, para engrasar y proteger la fibra. No se debe utilizar hasta que el aceite esté completamente seco, pues podría manchar.

9-    Limpieza de la enea: Se trata de una fibra trabajada en forma de cordón, que se utiliza sobre todo para realizar asientos en sillas rústicas o antiguas. La enea se limpia frotándola con un cepillo suave impregnado en agua caliente con detergente, y después se aclara con agua fría y vinagre (cuatro cucharadas por litro). En el caso de los asientos, hay que dejarlos secar completamente antes de volver a utilizarlos. Si están muy resecos, se pueden engrasar utilizando un aceite en spray de los indicados para maderas.

10-                      Limpiar asientos de rejilla: Se frotan con una esponja y agua jabonosa, y se aclaran con la misma esponja humedecida en agua con vinagre o zumo de limón, que volverá a tensar la rejilla si ha dado de sí al limpiarla. Una vez secos, se les pasa por la cara inferior (no barnizada) un paño ligeramente humedecido en aceite de linaza, para engrasar la fibra y evitar que se reseque y cruja. No es conveniente utilizar la silla hasta que esté completamente seca, pues podría deformarse.

11-                      Tensar asientos de rejilla: Si el asiento de una silla está abombado, se puede humedecer por el lado inferior (que suele estar sin barnizar) con una esponja empapada en agua con vinagre. A continuación se seca con un secador de pelo en posición fría, para que la fibra encoja y se tense de nuevo.

12-                      Reparar asientos de rejilla: Aunque la técnica antigua consiste en trenzar la fibra sobre el propio asiento, creando el efecto de rejilla, muchos muebles modernos utilizan rejilla ya trenzada que se ajusta al asiento o al respaldo por medio de grapas o clavos. En caso de que algún remate se suelte, es conveniente volver a sujetarlo o pegarlo con cola blanca, para evitar que se deshaga el trenzado. En el caso de rejillas antiguas, se debe sustituir o rematar lo antes posible la fibra rota. En poco tiempo puede deshacerse por completo.

13-                      Limpiar sisal, coco y otras fibras: Para limpiar estas fibras se utiliza agua tibia con detergente. Se aclaran con agua tibia, a la que se le puede añadir agua oxigenada (cuatro cucharadas por litro), para que recupere su color natural. Una vez limpias, si se frota con un paño empapado en leche, se logrará impermeabilizarlas y que recuperen el brillo. Es importante no humedecerlas demasiado, pues son fibras que podrían pudrirse.

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14-                      Muebles de jardín siempre nuevos: Durante el invierno, es recomendable guardar a cubierto los muebles de mimbre y fibras vegetales que se usan como mobiliario de jardín o terraza, ya que, aunque estén pintados o barnizados, la exposición directa y continuada a las inclemencias meteorológicas acaba por pudrirlos. Antes de retirarlos, conviene limpiarlos a fondo y dejarlos secar por completo. Si no es posible almacenarlos en una habitación cerrada y seca, la mejor solución es envolverlos por completo en fundas de plástico. Llegado el verano, se les pasa una esponja humedecida en agua con bicarbonato (dos cucharadas por litro), que actuará como desodorante de la fibra. Si están muy resecos, se pueden hidratar con aceite de linaza. El único inconveniente de este aceite es que tarda bastante en secar, igual tenemos que esperar una semana para poder utilizar los muebles.

Hasta aquí los consejos referentes a estos materiales, gracias por leer hasta el final. Si no tenéis tiempo para ponerlos en práctica, no olvidar que en Antón Puga tenemos un taller de restauración de antigüedades donde preparamos muebles de todo tipo, lámparas, porcelanas, obras de arte……………

Antón Puga. Santiago de Compostela.