Jorge Castillo: artista infinito.

La biografía de Jorge Castillo desde el principio, al igual que su pintura durante décadas, se sale de los cánones establecidos.

 

Nace en 1933 y se muda cuando sólo tiene 1 año a Argentina (de polizón escondido en un barco) a cargo de su padre republicano. Abandona los estudios muy joven e intenta ganarse la vida con sus primeros trabajos de pintura pero no consigue vender sus obras. En 1953 es detenido y solicita la repatriación a España, su idea era ir hacia París. Le ponen la condición de cumplir el servicio militar en España, trámite que cumple sin problema, para instalarse posteriormente en Madrid donde vive en la calle hasta 1959. En este año empieza a exponer su obra y en 1960 es seleccionado para la bienal de Sao Paulo. En la década de 1960 reside en Barcelona, París e Italia.


                                         

La década de 1970 la pasa muy ligado y residiendo en Alemania hasta que en 1979 se traslada a Nueva York. Sus exposiciones son cada vez mas numerosas, apoyado sin duda en el contrato que firma con la Marlborough Gallery de Nueva York.

Cuando hablamos de Jorge Castillo no hablamos solamente de un pintor virtuoso, es escultor, experto grabador, poeta. Al principio de su obra hay claras influencias de grandes clásicos de la pintura, incluido su admirado Pablo Picasso. Se mueve claramente en un surrealismo profundo pero va forjando poco a poco un estilo muy peculiar, un realismo propio. No es un realismo de escuela, pinta lo que percibe en su microcosmos. Los paisajes de Nueva York reflejan el impacto que una ciudad tan grande causa en el artista y posteriormente "las mesas" de Jorge Castillo convierten lo que debería ser un simple bodegón en una figura poética.

Antón Puga antigüedades.